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Tengamos paz

Posted in Uncategorized on September 15, 2016 by tiquiciadesterrada

Hoy es día de la independencia. Las calles estarán repletas de faroles y de gente celebrando, de chiquitos en desfiles, de bandas en las calles. ¡Feriado! ¡Qué rico! Yo, por vivir fuera de mi charco, igual tengo que ir a bretear, pero saco el tiempito para dejarles unas pocas palabras.

Esto no es un estudio académico, sino más bien reacciones de un mae que desde el extranjero mira a su país y tiene ciertas preguntas, ciertas inquietudes. Fuera de Costa Rica, cuando a uno le preguntan de dónde es, siempre le dicen al enterarse “¡Ah, dicen que Costa Rica es precioso!” o “Ustedes no tienen ejército, ¿verdad?” Ambas frases encapsulan hechos: Sí, Costa Rica tiene toda una gama de maravillas naturales impresionantes. Y sí, también, ya hace más de medio siglo que Costa Rica no tiene ejército. Eso todo el mundo lo sabe. Lo sabe la gente de Latinoamérica que me topo y lo sabe la gente de Asia, de África, de cualquier rincón del mundo. Y es que la identidad costarricense no solamente mira hacia sus adentros sino que se proyecta hacia el mundo. Claro, en Costa Rica dependemos del turismo de una manera indudable, y el estado ha forjado una imagen de Costa Rica país-seguro-de-brazos-abiertos-paraíso-terrenal-y-de-ahí-pa’rriba que es muy bonita, muy pintorezca, muy pura vida.

En los objetos culturales populares está inscrita no solo esta imagen sino también esa mirada hacia fuera que es, a mi parecer, un componente central y a la vez confuso ante la relación con nuestra identidad nacional. Solo prestando atención a producciones recientes podemos ver esto. Todos los ticos vimos “El Regreso” de Hernán Jimenez. Todos nos reímos con el Gringo Pinto. Muchos elogiamos la canción de Yaco (que apuntó a las cosas que nos hacen ticos y también punzó de manera interesante algunas de sus contradicciones). Todo el mundo vio el video de Gonín y los Ajenos haciendo el bailecito de la playa montaña y sol con Wilmer López, el Chunche, y el Porcionzón. Eso por nombrar algunos ejemplos. Y obvio, yo hasta hoy escucho en mi cabeza la voz de Kristian Mora narrando los penales contra Grecia gritando “¡Keylor!” y bendiciendo la hora en que parieron a Michael Umaña. Nosotros sabemos que tenemos playas a cachete, que el turismo es un pegue en Costa Rica, que los volcanes, que los bosques, etc. Pero por alguna razón parece que muchas de las canciones que salen cuyo tema de fondo es “ser tico” tiene que recordárnoslo a nosotros mismos, con el hecho de que Claudia Poll ganó una medalla, de que Franklin Chang fue astronauta y de que llegamos a cuartos. Pero eso a ninguno de nosotros se nos ha olvidado. Más bien queremos que se enteren: que los otros lo sepan y nos admiren. A nosotros.  En fin, es sobre esta proyección hacia fuera, este despliegue de lo tico, que quiero hablar un poco.

En estos días salió este video, arreglo de la canción “soy tico” con artistas nacionales encaramados en reventaderos en Limón, tocando piano en plácidos campos de girasoles o guitarra en balza, y – Dios guarde falte – frente al estadio nacional. La canción (de Carlos Guzmán, del grupo Gaviota) es de 1995 y ya ha sido empleada como estandarte de lo que es ser costarricense en el pasado. La letra, a grandes rasgos, nombra símbolos patrios, habla de la belleza natural del país, y de la sencillez del costarricense, del “calor” que le demuestra a “un amigo forastero.” El video – patrocinado por Teletica – nos muestra a artistas nacionales interpretando la canción en playas, ciudades, plazas y lugares icónicos del país.

Hoy es 15 de setiembre y de punta a punta de la nación celebramos que somos costarricenses. Teletica nos pone imágenes bellas no solo de naturaleza, sino de ticos afros, indígenas y mestizos cantándole a su patria. Ponerme a apuntar al propósito homogeneizante y político del nacionalismo no es a lo que vengo. Tampoco a criticar a artistas nacionales por pulsearla. Muchísimo menos a argumentar que celebrar a una Costa Rica multicultural está mal. Al contrario, bendeciré el día en que “el tico” se alegre de verdad de que no somos todos iguales.

Muy lindo, sí, poner un pedacito de la canción en lengua maleku y decir ante nosotros mismos y ante el mundo “¡Costa Rica es un país diverso, con culturas originarias!” Pero no pensamos en cómo aceptamos como hechos irreversibles y normales que se perpetúe la violencia, categóricamente basada en parámetros raciales, hacia comunidades indígenas en el país y que se irrespeten las leyes respectivas a sus tierras. Qué bello, claro, ver a las poblaciones afro y poner de fondo frases en idioma criollo, pero qué rápido se nos olvida que su representación en los aparatos del estado es mínima y que la que hay está constantemente sujeta a críticas que desprecian esfuerzos para visibilizar y defender dichas poblaciones, sin mencionar cómo tratamos y hablamos de “el negro”. Claro, cualquiera ve ese video y dice “Y mae, Costa Rica sí que es tuanis” y se le infla el pecho y se memoriza la bomba y le arrima un huipipía y se cree que su gente es amable y su pueblo es querido, como nos recuerda el flow de Gonín en el video. Y sí, por supuesto que le demostramos nuestro calor a los forasteros. Siempre y cuando sean machos y de ojos azules y hablen el inglés que nos metemos a estudiar para entrarle al turismo, pero no si el “forastero” es de otro país de Centroamérica porque ahí solo hay mareros y más “indios” que en nuestro país. Mucho menos si el “forastero” es nica, aunque de hecho tenga toda la vida de vivir en nuestra casa y cuidar a los chamacos y hacer el almuerzo y el oficio.

Estos no son problemas que solo existan en Costa Rica. Usted no se levanta todos los días diciendo: voy a salir a odiar a la gente que es diferente a mí. Muy probablemente, usted se levanta todos los días a pulsearla. Siga haciéndolo. Hoy, que es feriado, vaya a echarse el desfile, aplauda, regocíjese, reúnase con la familia, tómele fotos a su chiquito con el farol. Sea feliz. Tenga paz. Pero analice, no crea en la Costa Rica de Teletica, donde todo es perfecto. Tenga presente que la paz es algo que lleva trabajo, que el “calor” y el “alma sencilla” del tico no son un milagro de Dios. Son una decisión suya de todos los días. Hacia el extranjero, nuestro país es un país donde vive la gente más feliz y donde todo el mundo quiere ir a pasear. Les decimos que somos pura vida y que los recibimos con brazos abiertos.

Pero, ¿diay? ¿y nosotros?

Nosotros ya sabemos que hay ticos que han hecho cosas importantes. Sabemos que le ganamos a Italia. No necesitamos que nos lo recuerden en canciones. Ahora hagamos cosas importantes nosotros, en nuestra existencia cotidiana, con nuestro prójimo, el que tenemos al frente. Seamos pura vida con nosotros mismos, no solo con los extranjeros. El estado ya se ha encargado de que el mundo nos vea de una manera atractiva. Reflexionemos cómo nos vemos nosotros a nosotros mismos. Concentrémonos un poquito en lo interno, no solo en lo que exportamos y decimos, sino en cómo actuamos, en cómo respetamos o no. ¿Está orgulloso de ser tico? Bueno, esté orgulloso. Pero esté más orgulloso de reconocer los tajos que dividen a nuestro país, de no ignorarlos, de decirle al compa cuando le falta el respeto a alguien, de inculcarle a sus hijos que si de verdad “todos somos ticos” es porque todos somos. Esté orgulloso. Yo le doy permiso.

Cuando lea esto y sienta que le pellizcan un huevo, no se enoje conmigo, no me mande a mí a la mierda. O si quiere, hágalo, pero mande primero a la mierda – o piense en mandar a la mierda, en reconocer y oponerse a – el racismo, la discriminación, la intolerancia, el valeverguismo. O sea, cáguese en mí porque le caigo mal, por juega’e loco, porque hablo como si yo fuera un santo, que no lo soy. Pero piénselo. Y piense, cuando ande en bus, cuando ande en Chepe, cuando vaya por el barrio – más que todo hoy que va a estar llenito de banderas como si hubiera ganado la sele – piense un toque en cómo está la vara, y no deje que lo escondan detrás de un velo de felicidad y armonía que usted muy bien sabe no existe.

Tenga paz, claro. Y contribuya a la paz del otro. Mejor dicho: tengamos paz.

 

Posted in Uncategorized on February 6, 2013 by tiquiciadesterrada

yo le he puesto nombre a hombres que nunca conocí pero que vos conociste. un sinfín de apodos y de hipotéticas y bélicas estrategias contra ellos ha pasado por mi cabeza. es un desfile de odio sin razón, sin justificación alguna, excepto el miedo a fantasmas que puedan meterse por tu ventana, que es mi ventana, bajo tus sábanas, que son mis sábanas, y susurrarte al oído – al que yo le susurro como si mío fuera – que el viento aún carga partículas de cuerpos pasados, de noches de deseo, de labios que supieron decir la palabra adecuada, en todos los momentos en los que a vos se dirigieron. entonces cierro las puertas de mi casa, y aunque haga calor las ventanas, y me encojo en mí mismo y en mis sábanas, sabiendo que en algún lugar estarás recordando mi cuerpo (que hoy es tu cuerpo), y aquel día (que tal vez sea este día) que hablé como poeta, como amor, como sabio. y me hago fantasma.

Mamá amasa la masa

Posted in Uncategorized on February 29, 2012 by tiquiciadesterrada

Mamá se saca harina de todas las bolsas para comprarnos leche, y a veces chicles. Papá lee el periódico y se emputa porque ya ni el presidente sabe matemáticas. Papá cocina más rico que mamá y yo como de todo, hasta chile dulce. Mamá dice picha más que papá y a papá, en el brete, se lo cogen más que a mamá, que le ha dicho a mi tía que anda necesitada. Papá fuma mota, mamá también. Mamá me da la mano pa cruzar la calle, y papá me cambia los pañales – hediondos hoy como en aquel entonces. Mamá se echa sus birras, pero a papá le gusta el whisky. Papá todavía se la soba: fuera’e vara: (fijo los tatas de todo el mundo). Mamá no habla inglés, y papa tampoco. Mamá reza y le pide a Dios que haya masa. Papá amasa la masa. Mi hermanillo amasa la masa (y, también, se la soba). Doña Maruja amasa la masa.

iPuta, si la masa, si no se amasa, no sirve pa ni mierda!

 

Run, you’re a nardo!

Posted in Uncategorized on January 21, 2012 by tiquiciadesterrada

It is when it gets cold that I sprout.
My back is a field of potential,
unripe fruit that no one must pick
for their own good and mine.
I must lay down for a day
or two.

¿Dónde queda el paraíso?

Posted in Uncategorized on September 22, 2011 by tiquiciadesterrada

Ahí no más:
subiendo esta cuesta,
a la izquierda en la esquina del cementerio,
cuatro cuadras, pasando la panadería
y la sodita de doña esperanza,
y cogiendo para arriba,
por donde está grafitiada
la cara del che y el “no bote” con b.

de ahí, siguiendo
por donde suben los buses de desampa,
pasando la escuela y la plaza
hasta otra vez chocar con cerca,
agarrando a la izquierda
pasando la pulpe

y abriendo los ojos…

Kansas skies

Posted in Uncategorized on September 11, 2011 by tiquiciadesterrada

Posted in Uncategorized with tags on September 1, 2011 by tiquiciadesterrada