la operación de rebecca’s operation

Posted in opinion with tags , , , , , , , on January 20, 2017 by tiquiciadesterrada
it is thursday, january 19th 2017 and i am holding hands with a mexican that came to the united states at around the same age i came to the united states and a wisconsinite (about fifth generation irish). i am saying a prayer in english. it is flowery. we ask, heavenly father, that you grant precision to the hands at work in this operation, that you cast your blessing not only upon rebecca but every suffering person in this building. give us, too, o lord, discernment, so we may know how to nurture and tend to our bodies and our souls…
 
si fuera en español, la oración hubiera sido distinta. algo así como: derrama, padre, tu gracia y tu espíritu sobre los cirujanos y los anestesistas, cubre con tu piedad a todas las personas que hoy sufren en este hospital. permíteles, y permítenos, ver tu luz en nuestras vidas; danos el discernimiento para cuidar el templo de nuestro cuerpo y también de nuestra alma, y colma nuestros corazones de gozo y paciencia.
 

o algo por el estilo. derrama, cubre, colma. palabras que no sé bien cómo se dirían en inglés.

heavenly father. título excesivamente odioso a mi oído, como salido de una película gringa donde un culto extraño le lava el coco a todo un pueblo rural en montana o algún lugar así, retirado, y se junta a sacrificarle una virgen en el solsticio: receive, heavenly father, this gift that we give to you so we may be worthy of receiving you. es una maraña de malabares pensar cuán igual o diferente es esa frase del: yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.

pero bueno, hoy no estoy aquí para hablar de dios aunque hoy fue uno de esos días que le hablé, que no son muchos, pero se dan de vez en cuando. le hablé a dios. en inglés. detesto cualquier diálogo con las divinidades en inglés, no sé bien por qué – excluyendo the gods of the road, upon whom i do call vehemently and faithfully anytime i set out to chew up the road with my friend sam, the road itself a prayer of some kind to the beat pantheon always in the back of our mind and our word.

but today when i spoke to god i was in a waiting room in st. david’s medical center. the mexican and wisconsinite are married to each other. their middle child is a first generation mexican american, half irish, and my girlfriend. her appendix is being removed as i write this.

this week, it was back to school. mlk day on monday. returning to campus to try to get back into a decent rhythm on my dissertation. she starts twelve hours worth of credit hours. trump is getting inaugurated on friday and i am scheduled to read a poem in the student walk out on campus. rebecca and i are set to join the walk out and the larger march downtown friday afternoon. but she isn’t feeling well, and the doctor at the campus clinic says it might be appendicitis. at the hospital we find out it, in fact, is. hopefully all will work out ok.

como si fuera mentira – o tal vez apuntando a la pregunta eterna de ¿cómo hace la gente que escribe prosa para escribir prosa? ¿de verdad se inventan todo o es que toda novela y cuento que existe es una autobiografía pulidita y con lustre? – suena mi teléfono, el código es 502: guatemala. es mi amigo wicho, de nahualá. conversamos 5 minutos en k’iche’, minutos que parecen una eternidad para mí y me sorprenden: un costarricense hablando en k’iche’ con un guatemalteco de nahualá, sentado en la sala de espera de un hospital con nombre de santo en austin texas, habiendo recién estado agarrado de las manos en oración (en inglés, lo cual detesta), con un mexicano (con el que siempre habla en español) y una gringa irlandesa (con la que siempre habla en inglés), esperando que un cirujano de apellido xin (“like your shin”, he said when he came into the room to introduce himself and explain risks and benefits of the very-common-and-typically-succesful operation that he was to carry out) le extraiga la apéndice a una muchacha a la cuál está aprendiendo a querer en como tres idiomas diferentes al mismo tiempo.

they do say that truth is stranger than fiction. this, all of this, happening just hours before -and this is for real- donald j. trump is inaugurated as president of the united states of ‘murica. i’ve been wanting to start a blog because i have been reading jim trainer’s going for the throat, and it has revealed itself as an honest reflection upon craft, politics, and humanness that i am glad to read every thursday. back in november i wrote a little post about the election, and this all seems to me to be fairly fitting.

in this country, which is not my country, con el presidente que literalmente no es mi presidente a punto de inaugurarse, there is a spark that says, do write something. you will not write the article that is trending about what to do or not do about the new president. you will not write some peacemaking piece that will be posted by both breibart and occupy democrats and make all “americans” realize that the fights that they are fighting against each other so very often decimate the ideals that they hold to be true and inviolable; that those ideals that they hold to be true and inviolable are so often so much more similar to each other than they are willing to discern because of hashtags and buzzwords; that racism is a true, systemic disease in this country – y en todos nuestros países – and that to refuse to dissect and address your privilege within that system does in fact make you part of the problem; but also that to say that you are interested in and committed to the dismantling of that system does not place in your hand the gavel of justice and light and give you permission to be a piece of shit person.

pero que tal vez exista una contribución mínima en lo que podés escribir que les recuerde a todos los americanos que hablamos un montón de lenguas; que nuestra América está hecha mierda pero también está llena de retoños, de posibilidades; que de las llamas sigue alzándose una voluntad fénix de rezarle a algún dios en alguna sala de espera en algún idioma por la(s) persona(s) que amamos; que esa oración puede tomar la forma de bala, de discurso, de gesto; que la fé del que ora tal vez no es tan distinta de la del orador que busca sembrar semillas de cambio; que mañana, sea quien sea el presidente, nos llamará un amigo, o nos acordaremos de llamar nosotros a otro; y sobre todo, que esta faena no es en lo más mínimo fácil, que no se contiene en una sola marcha o un solo discurso, sino que habita en nuestra reflexión constante, en nuestro trato al prójimo, y no en nuestro silencio sino en acción aún mas que en palabra.

o nos ponemos las pilas o nos lleva puta.

Tengamos paz

Posted in Uncategorized on September 15, 2016 by tiquiciadesterrada

Hoy es día de la independencia. Las calles estarán repletas de faroles y de gente celebrando, de chiquitos en desfiles, de bandas en las calles. ¡Feriado! ¡Qué rico! Yo, por vivir fuera de mi charco, igual tengo que ir a bretear, pero saco el tiempito para dejarles unas pocas palabras.

Esto no es un estudio académico, sino más bien reacciones de un mae que desde el extranjero mira a su país y tiene ciertas preguntas, ciertas inquietudes. Fuera de Costa Rica, cuando a uno le preguntan de dónde es, siempre le dicen al enterarse “¡Ah, dicen que Costa Rica es precioso!” o “Ustedes no tienen ejército, ¿verdad?” Ambas frases encapsulan hechos: Sí, Costa Rica tiene toda una gama de maravillas naturales impresionantes. Y sí, también, ya hace más de medio siglo que Costa Rica no tiene ejército. Eso todo el mundo lo sabe. Lo sabe la gente de Latinoamérica que me topo y lo sabe la gente de Asia, de África, de cualquier rincón del mundo. Y es que la identidad costarricense no solamente mira hacia sus adentros sino que se proyecta hacia el mundo. Claro, en Costa Rica dependemos del turismo de una manera indudable, y el estado ha forjado una imagen de Costa Rica país-seguro-de-brazos-abiertos-paraíso-terrenal-y-de-ahí-pa’rriba que es muy bonita, muy pintorezca, muy pura vida.

En los objetos culturales populares está inscrita no solo esta imagen sino también esa mirada hacia fuera que es, a mi parecer, un componente central y a la vez confuso ante la relación con nuestra identidad nacional. Solo prestando atención a producciones recientes podemos ver esto. Todos los ticos vimos “El Regreso” de Hernán Jimenez. Todos nos reímos con el Gringo Pinto. Muchos elogiamos la canción de Yaco (que apuntó a las cosas que nos hacen ticos y también punzó de manera interesante algunas de sus contradicciones). Todo el mundo vio el video de Gonín y los Ajenos haciendo el bailecito de la playa montaña y sol con Wilmer López, el Chunche, y el Porcionzón. Eso por nombrar algunos ejemplos. Y obvio, yo hasta hoy escucho en mi cabeza la voz de Kristian Mora narrando los penales contra Grecia gritando “¡Keylor!” y bendiciendo la hora en que parieron a Michael Umaña. Nosotros sabemos que tenemos playas a cachete, que el turismo es un pegue en Costa Rica, que los volcanes, que los bosques, etc. Pero por alguna razón parece que muchas de las canciones que salen cuyo tema de fondo es “ser tico” tiene que recordárnoslo a nosotros mismos, con el hecho de que Claudia Poll ganó una medalla, de que Franklin Chang fue astronauta y de que llegamos a cuartos. Pero eso a ninguno de nosotros se nos ha olvidado. Más bien queremos que se enteren: que los otros lo sepan y nos admiren. A nosotros.  En fin, es sobre esta proyección hacia fuera, este despliegue de lo tico, que quiero hablar un poco.

En estos días salió este video, arreglo de la canción “soy tico” con artistas nacionales encaramados en reventaderos en Limón, tocando piano en plácidos campos de girasoles o guitarra en balza, y – Dios guarde falte – frente al estadio nacional. La canción (de Carlos Guzmán, del grupo Gaviota) es de 1995 y ya ha sido empleada como estandarte de lo que es ser costarricense en el pasado. La letra, a grandes rasgos, nombra símbolos patrios, habla de la belleza natural del país, y de la sencillez del costarricense, del “calor” que le demuestra a “un amigo forastero.” El video – patrocinado por Teletica – nos muestra a artistas nacionales interpretando la canción en playas, ciudades, plazas y lugares icónicos del país.

Hoy es 15 de setiembre y de punta a punta de la nación celebramos que somos costarricenses. Teletica nos pone imágenes bellas no solo de naturaleza, sino de ticos afros, indígenas y mestizos cantándole a su patria. Ponerme a apuntar al propósito homogeneizante y político del nacionalismo no es a lo que vengo. Tampoco a criticar a artistas nacionales por pulsearla. Muchísimo menos a argumentar que celebrar a una Costa Rica multicultural está mal. Al contrario, bendeciré el día en que “el tico” se alegre de verdad de que no somos todos iguales.

Muy lindo, sí, poner un pedacito de la canción en lengua maleku y decir ante nosotros mismos y ante el mundo “¡Costa Rica es un país diverso, con culturas originarias!” Pero no pensamos en cómo aceptamos como hechos irreversibles y normales que se perpetúe la violencia, categóricamente basada en parámetros raciales, hacia comunidades indígenas en el país y que se irrespeten las leyes respectivas a sus tierras. Qué bello, claro, ver a las poblaciones afro y poner de fondo frases en idioma criollo, pero qué rápido se nos olvida que su representación en los aparatos del estado es mínima y que la que hay está constantemente sujeta a críticas que desprecian esfuerzos para visibilizar y defender dichas poblaciones, sin mencionar cómo tratamos y hablamos de “el negro”. Claro, cualquiera ve ese video y dice “Y mae, Costa Rica sí que es tuanis” y se le infla el pecho y se memoriza la bomba y le arrima un huipipía y se cree que su gente es amable y su pueblo es querido, como nos recuerda el flow de Gonín en el video. Y sí, por supuesto que le demostramos nuestro calor a los forasteros. Siempre y cuando sean machos y de ojos azules y hablen el inglés que nos metemos a estudiar para entrarle al turismo, pero no si el “forastero” es de otro país de Centroamérica porque ahí solo hay mareros y más “indios” que en nuestro país. Mucho menos si el “forastero” es nica, aunque de hecho tenga toda la vida de vivir en nuestra casa y cuidar a los chamacos y hacer el almuerzo y el oficio.

Estos no son problemas que solo existan en Costa Rica. Usted no se levanta todos los días diciendo: voy a salir a odiar a la gente que es diferente a mí. Muy probablemente, usted se levanta todos los días a pulsearla. Siga haciéndolo. Hoy, que es feriado, vaya a echarse el desfile, aplauda, regocíjese, reúnase con la familia, tómele fotos a su chiquito con el farol. Sea feliz. Tenga paz. Pero analice, no crea en la Costa Rica de Teletica, donde todo es perfecto. Tenga presente que la paz es algo que lleva trabajo, que el “calor” y el “alma sencilla” del tico no son un milagro de Dios. Son una decisión suya de todos los días. Hacia el extranjero, nuestro país es un país donde vive la gente más feliz y donde todo el mundo quiere ir a pasear. Les decimos que somos pura vida y que los recibimos con brazos abiertos.

Pero, ¿diay? ¿y nosotros?

Nosotros ya sabemos que hay ticos que han hecho cosas importantes. Sabemos que le ganamos a Italia. No necesitamos que nos lo recuerden en canciones. Ahora hagamos cosas importantes nosotros, en nuestra existencia cotidiana, con nuestro prójimo, el que tenemos al frente. Seamos pura vida con nosotros mismos, no solo con los extranjeros. El estado ya se ha encargado de que el mundo nos vea de una manera atractiva. Reflexionemos cómo nos vemos nosotros a nosotros mismos. Concentrémonos un poquito en lo interno, no solo en lo que exportamos y decimos, sino en cómo actuamos, en cómo respetamos o no. ¿Está orgulloso de ser tico? Bueno, esté orgulloso. Pero esté más orgulloso de reconocer los tajos que dividen a nuestro país, de no ignorarlos, de decirle al compa cuando le falta el respeto a alguien, de inculcarle a sus hijos que si de verdad “todos somos ticos” es porque todos somos. Esté orgulloso. Yo le doy permiso.

Cuando lea esto y sienta que le pellizcan un huevo, no se enoje conmigo, no me mande a mí a la mierda. O si quiere, hágalo, pero mande primero a la mierda – o piense en mandar a la mierda, en reconocer y oponerse a – el racismo, la discriminación, la intolerancia, el valeverguismo. O sea, cáguese en mí porque le caigo mal, por juega’e loco, porque hablo como si yo fuera un santo, que no lo soy. Pero piénselo. Y piense, cuando ande en bus, cuando ande en Chepe, cuando vaya por el barrio – más que todo hoy que va a estar llenito de banderas como si hubiera ganado la sele – piense un toque en cómo está la vara, y no deje que lo escondan detrás de un velo de felicidad y armonía que usted muy bien sabe no existe.

Tenga paz, claro. Y contribuya a la paz del otro. Mejor dicho: tengamos paz.

 

ya morite,

Posted in Poesía on March 22, 2016 by tiquiciadesterrada

ya morite,
muerte terca.
dejá de pegárteme a las suelas
y a los sueños.
ninguno
de mis amigos te quiere.
yo tampoco.
me recordás
al amor de hace años,
al primero, volcánico,
a la explosión del centro de la tierra.
y me da chicha.
me emputa sobremanera
que en vez de eso estés vos,
certera y confiada,
harta y hambrienta.
morite ya,
terca muerte.
ninguno
de mis amigos tiene tiempo para darte.
yo tampoco.

hoy me sentí el ojo izquierdo

Posted in Poesía on March 1, 2016 by tiquiciadesterrada

inspirado por y dedicado a
Marta Carvajal

 

hoy me sentí el ojo izquierdo
raro todo el día y dije:
“tengo que cambiarme de lentes de contacto.
ya están muy sucios.”
llego a la casa a quitármelos y me percato
de que no tenía lente en el ojo izquierdo,
sólo una bandada de pájaros azules
con hojitas de albahaca en el pico,
cada uno con su carga de recuerdos
amontonada en la espalda,
incluidas unas fotos de hace años,
de cuando estábamos pequeñas,
que mi hermana llevaba
varias semanas buscando.

Posted in Poesía on February 20, 2013 by tiquiciadesterrada

una liviana noche
llegaste con cara de muerte,
con la hermandad en las manos,
buscando pan y versos.
digerimos algunas leyendas,
y bebimos para bajarnos
algunos errores pasados.
nunca amaneció de nuevo,
y ahora los dos rondamos perpetuos
en una noche liviana
llena de lluvia,
llena de palabra.

Posted in Poesía on February 19, 2013 by tiquiciadesterrada

de la mano de la matemática
encuentro la conveniencia de un sin fin de vicios.
el sueño no es tan necesario como pareciera.
la calma se pierde en este mundo de manera fácil.
en el juego, en el aroma casi venenoso del sudor
y el elixir, hay una explosión de certeza momentánea,
de autoridad indudable
de poder inminente
de invencibilidad.
sigo amaneciendo cansado pero vivo.

así cantó

Posted in Poesía on February 16, 2013 by tiquiciadesterrada

así cantó el cantor del campo cuando vino a cantar el canto:
“devuélvanle a mis hijos sus tierras,
a los hijos de mis hijos sus abuelas.
devuélvanle el pan a esa lengua hambrienta,
que nunca dejó de hablar por si misma.
devuélvanle la fe a los que creyeron,
a los que se inclinaron a venerar el barro.
a los que hicieron de sus plegarias suspiros
devuélvanles el aliento.
¿quién viene a apoderarse del tiempo,
a quitarnos la lluvia de las manos?
que se arrepientan  los malhechores
o que conozcan el castigo de nuestros puños.
la mañana llega a la montaña por el camino
que ha conocido por siglos, a plena vista,
ahuyentando las sombras.
¿quién viene a apoderarse del tiempo,
a decirle al sol que no salga a su modo,
a hacer de la noche una noche infinita?
devuélvanle al viento el derecho a nuestra semilla,
y que se esparza por la comarca lo que conocemos como cierto.
esta nuestra tierra es tierra buena,
en ella sólo crecerá lo verídico.
el veneno no pertenece a nuestros frutos.
que se arrepientan los malhechores,
y si no se arrepienten. busquémoslos,
encontrémoslos, destruyámoslos.”